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08 de Marzo de 2019
Mitos y realidades de las entrevistas de trabajo

Primer reto superado: tu currículum ha gustado y te han llamado para una entrevista y conocerte en persona. La incertidumbre y los nervios son habituales. Porque sabemos que se dicen muchas cosas sobre los procesos de selección… Te vamos a dar unos consejos para que muestres lo mejor de ti en una entrevista de trabajo.


Todos los procesos de selección son iguales.

Falso. Cada empresa tiene su estilo propio, su personalidad y su forma de llevar a cabo los procesos de selección. Por ello, te recomendamos que antes de acudir a la entrevista te informes sobre el puesto, la compañía, su historia, su cultura, echa un vistazo a sus redes sociales… Así, irás armado con unos datos de gran valor, que te ayudarán a afrontarla con éxito.

 

Hay que exagerar la experiencia y la formación.

Falso. No cabe duda de que en una entrevista de trabajo debes vender tu marca personal y resultar atractivo como profesional, pero esto no implica mentir y fingir lo que no eres. No pasa nada por reconocer que no tienes la experiencia suficiente o que no sabes algo. Lo más importante es la actitud y las ganas de aprender que muestres. Habla con naturalidad de tus fortalezas, pero también de tus puntos de mejora y planes para lograrlo.


La vestimenta es importante.

Verdadero. A la hora de comunicar lo que somos hay aspectos no verbales, tales como nuestra postura al sentarnos o la ropa que llevamos, que también son importantes. No se trata de ir siempre con traje de chaqueta, ya que la vestimenta dependerá del sector en el que nos movemos o del formato de la entrevista, entre otras cuestiones. Sin embargo, en términos generales, es aconsejable elegir un estilismo sencillo, que transmita profesionalidad.

 

No hay respuestas correctas.

Verdadero. Las preguntas que te harán en una entrevista para una vacante de empleo no tienen una única respuesta válida. Es más importante tu exposición, la argumentación, la originalidad… Por ello, intenta ser tú mismo en cada respuesta, pero manteniendo la seriedad y profesionalidad en todo momento.

 

No hay que preguntar al entrevistador.

Falso. De hecho, te diríamos que, al final de la entrevista, aclares las dudas que tengas en relación al puesto, tus responsabilidades o el equipo en el que te integrarás si eres seleccionado. Esto te ayudará a tener más información sobre la vacante y, además, demostrará que tienes interés por la oferta.

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